El sector del transporte es responsable de cerca del 30% de las emisiones de gases de efecto invernadero en nuestro país. Sin embargo, solo el 0,3% proviene del transporte por tren, gracias a nuestra mejor eficiencia en términos de capacidad, consumo de energía y emisiones de CO₂.
Por eso, cada viaje realizado en Renfe contribuye a reducir la huella de carbono y nos ayuda a hacer frente a la Emergencia Climática. Desde 2005 hemos reducido casi un 90% nuestra huella de carbono, y trabajamos en nuevos proyectos para lograr la neutralidad climática en todas nuestras operaciones.
Fuente: Handbook on External Costs of Transport - Comisión Europea
Renfe está desarrollando nuevas plantas fotovoltaicas para suministrar energía a sus trenes y a sus instalaciones. Por un lado, 14 de nuestras principales bases de mantenimiento ya disponen de una potencia instalada de 11 MW de cubiertas solares gracias a los fondos Next Generation del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). Unas actuaciones que contribuyen a la descarbonización de nuestras labores de mantenimiento.
De forma adicional Renfe está desarrollando un proyecto piloto para autoconsumo de tracción. Un modelo, pionero en España, mediante el cual Renfe inyectará la energía generada directamente a la red eléctrica de Adif para su uso en el sistema ferroviario, mientras que el excedente se vende al mercado eléctrico.
Esta planta piloto, de 35 hectáreas de superficie, estará ubicada en Olmedo (Valladolid) próxima a la subestación de energía eléctrica de Adif que alimenta la línea de alta velocidad Madrid-Valladolid. Con esta planta, Renfe se dotará de una instalación de generación de energía eléctrica para autoconsumo con una potencia de unos 20 MW, facilitando tanto la estabilidad de precios de la energía que consume como el origen 100% renovable de la misma.